se pueden ya permitir el lujo de ser posmodernos
de sí mismos, de autocitarse y complacerse en el guiño cómplice, porque
hace ya dos décadas que consiguieron una de las más fabulosas hazañas
que pude acometer un artista: inventar un género de humor absolutamente
personal y perdurable.
Hace poco más de un año, esta pareja de humoristas incalificables estuvo en el Teatro Principal.
El espectáculo es en esencia el mismo aunque va cambiando en función del público y de los acontecimientos que cada día se suceden, que ya son muchos, sin embargo personajes como Arroyito y Pozolón, permanecen en la memoria del espectador y siempre forman parte de sus números.
Solo se prodigan presentado sus actuaciones en directo; la televisión no les interesa, ya que por encima de todo está un público fiel que les sigue incansablemente por su ágil maestría, ingenio verbal y dominio de la escena. No se le exige innovación a quien ya consiguió en su momento lo más raro y difícil en este planeta posmoderno en el que todo es combinatoria y recombinatoria: inventarse algo inconfundiblemente propio.
El gran Carlos Faemino y el no menos grande Javier Cansado no
son no pueden ser universales en sus propios rangos, porque los mimbres
de su humor son tan profundamente españoles y tan arraigados en la
cosmovisión y en el lenguaje de barrio de una época muy concreta que
les ha permitido en Son Dos, que todo sea reconocible, desde el primer
riff de guitarra hasta el último pin en los tirantes.
Fechas: Del 8 al 12 de julio
Funciones:
Miércoles 8: 21.00h
Jueves 9: 21.00h
Viernes 10: 22.00h
Sábado 11: 22.00h
Domingo 12: 19.00h


