Se trata del primer jardín en altura recorrible de España y Europa y cuenta con una superficie de 800 metros cuadrados. Es una obra diseñada por el arquitecto Joaquín Sicilia que, según el alcalde de Zaragoza, se debe al "mérito fundamental" de la Asociación de Vecinos ’Manuel Viola’, que ha luchado por un equipamiento "imprescindible".
Esta construcción, estructurada en diferentes cotas de altura hasta alcanzar los 14,40 metros, cuenta con 84 especies diferentes, entre las que figuran árboles, arbustos y coníferas de porte medio, plantas aromáticas, helechos y trepadoras y colgantes. Dispone de un sistema de riego por goteo y el agua sobrante se recoge en un depósito.
En el recorrido botánico que propone este edificio hay dos árboles representativos, como la Robinia pseudoacacia y la Magnolia grandiflora. Además se contabilizan otras 39 especies de árboles, arbustos y coníferas de porte medio, como Prunus pisardii, Rhododendron, Cupressus sempervirens, Pittosporum tobira, Rosal poulsen, Camelia ssp, Aralia fatsia, Cotoneaster ss, entre otras.
También se han incorporado 20 especies de bulbos perennes (hierbas y helechos), como Cyclamen ssp, Cineraria marítima, Verbena repens y Begonia floribunda. Entre las siete especies de aromáticas destaca la Lavandula angustifolia, Lippia citriodora, Rosmarinus officinalis. El Jardín se completa con 16 variedades de trepadoras y colgantes, como Hedera helix, Jasminum polyanthum, Plumbago capensis, Vinca major, Vinca minor, Bougainvillea glabra "variegata", entre otras.
En el semisótano de este edificio de vanguardia, situado en la confluencia de la calle Caspe con la Calle Delicias, se ha habilitado la sede de la Asociación de Vecinos Manuel Viola; un espacio de 404 metros cuadrados, desde el que se organizará la gestión ambiental del Jardín, así como su utilización como foco de actividad ciudadana y didáctica.
El nuevo edificio contribuye a introducir elementos naturales en un barrio que, en su diseño inicial, en la primera parte del siglo pasado, prescindió de los entornos verdes. Además de la gran variedad vegetal, también se han cuidado los materiales de los pavimentos y de los elementos que conforman las zonas de estancia, que surgen en los ensanchamientos de cada tramo y que sugieren al usuario diferentes usos.
Una plaza pública da acceso a la nueva estructura, que dispone también de un escenario con graderío. A partir del nivel básico del edificio, el ciudadano puede desplazarse a la planta semisótano o comenzar la ascensión hasta los distintos rincones del jardín. De hecho, se ha propiciado que cada estancia tenga un tratamiento vegetal diferenciado para aportar variedad y personalidad a este recorrido. El acceso a este entramado de caminos se cerrará en horario nocturno y permanecerá abierto al público de 9.00 a 20.30 horas.
Los elementos procedentes del reciclaje tienen también una gran importancia. Un conjunto de mallazos y telas metálicas recicladas sirven de soporte para el desarrollo de las plantas en altura. De la misma manera, el espacio del ascensor se ha habilitado para soportar distintas especies vegetales incorporando troqueles de chapa destinados a la chatarra, que se han organizado formando celosías. A través de ellas se perciben las policromías que forman los móviles de metacrilato; un material que también se aplica a la fachada.
Fuente: ulises.blogia.com